La inteligencia artificial está transformando la forma en la que trabajamos: cómo operamos, cómo colaboramos y cómo tomamos decisiones. Pero esta nueva forma de trabajar solo genera valor si la IA se utiliza de forma segura y responsable. Hoy, la seguridad ya no es un elemento opcional: es la base que permite que la tecnología sea fiable, escalable y genere confianza.
En KPMG hemos desarrollado un enfoque integral que combina gobierno, tecnologías de seguridad y mejores prácticas para proteger los sistemas de IA a lo largo de todo su ciclo de vida. Este enfoque se articula en cinco pilares que permiten evaluar, diseñar, proteger y operar la IA de forma segura, escalable y alineada con el apetito de riesgo del negocio.