26/marzo/2026
El sector de Infraestructura y Transporte encara un momento decisivo marcado por la digitalización, la presión geopolítica y la necesidad de modernizar activos críticos. Los CEO del sector expresan un optimismo notable respecto al crecimiento de sus compañías y del mercado, aunque reconocen desafíos importantes derivados de la inflación, la disrupción en las cadenas de suministro y la transformación tecnológica.
La transición hacia modelos más digitales y sostenibles avanza, impulsada por la incorporación de inteligencia artificial, sensores IoT, automatización avanzada y analítica aplicada al rendimiento de activos y proyectos. Sin embargo, la madurez tecnológica del sector avanza a distinta velocidad, y persisten brechas relacionadas con capacidades internas, regulación y gestión del riesgo.
En paralelo, la competencia por el talento especializado continúa intensificándose —especialmente en ingeniería, digital, datos y gestión de proyectos— mientras los gobiernos redefinen prioridades de inversión y se amplía la brecha de financiación para infraestructuras. Este es un entorno que exige visión estratégica, enfoque en resiliencia, disciplina en la entrega de proyectos y una coordinación más estrecha entre el sector público y privado.
Pese a las incertidumbres internacionales, los líderes muestran confianza: las perspectivas de crecimiento siguen siendo sólidas, el M&A estratégico repunta y la IA se consolida como una de las principales áreas de inversión del sector.