En cuanto a la política fiscal en la Eurozona, se prevé que se mantenga prácticamente neutral en 2026, ya que los esfuerzos de consolidación en muchos países compensarán el aumento del gasto público en infraestructura y defensa en Alemania.
Además, la solidez de los mercados laborales y el crecimiento de los salarios reales están impulsando los ingresos de los hogares. Sin embargo, la débil confianza de los consumidores, especialmente en países como Francia y Alemania, está impulsando una mayor intención de ahorro, lo que modera el crecimiento del gasto.
Fernando Cuñado, socio responsable de Mercados de KPMG en España, considera que “nuestras previsiones ponen de manifiesto que la zona euro seguirá manteniendo un ritmo de crecimiento moderado en los próximos ejercicios, sobre todo por la debilidad del sector manufacturero. A pesar de un ligero repunte en los últimos meses, sigue registrando valores negativos en sus carteras de pedidos. En este entorno, la inversión en defensa puede actuar como palanca de crecimiento, siempre y cuando se incrementen las capacidades de producción, todavía limitadas. Por su parte, el sector servicios está experimentado un fuerte impulso. De hecho, el buen comportamiento del sector turismo explica las buenas previsiones para España o Portugal. A ello hay que sumar el efecto dinamizador de la inteligencia artificial en los servicios profesionales”.
Se prevé que la inversión se recupere de una contracción en 2024 al haber aumentado un 1,9 % en 2025 y un 1,2 % en este 2026, antes de acelerarse en 2027, impulsada por la inversión del sector público en defensa e infraestructura y el desembolso de fondos de la UE. Se espera que el desempleo disminuya gradualmente, alcanzando el 6,2 % en 2026 y manteniéndose estable a partir de entonces.