La economía española mantiene su impulso y se consolida como una de las más dinámicas en Europa, según las previsiones del último European Economic Outlook de KPMG.
Por su parte, el crecimiento en Europa será más contenido, ya que persisten retos como la baja confianza de los consumidores, el impacto de los precios de la energía en sectores de alto consumo energético o la dependencia con respecto a otros países para acceder a materias primas críticas.