Los vendedores más sofisticados entienden que los carve-outs pueden ser una extraordinaria palanca de arbitraje financiero. La suma de las partes suele valer más que el todo y cada euro de mejora del EBITDA de la CarveCo puede multiplicarse entre 10 y 20 veces en el valor de la operación (el múltiplo), mientras que el coste de implementación suele ser inferior a 1x.
Sin embargo, pocos vendedores corren su mejor carrera. Muchos no maximizan plenamente el valor porque no articulan todo el potencial de la CarveCo. De esta experiencia se desprenden dos lecciones clave:
- La carrera se gana o se pierde, mucho antes del pistoletazo de salida
La creación de valor debe adelantarse al máximo, incluso antes de la decisión de desinvertir, e integrarse idealmente en el análisis continuo de la cartera. Cuanto antes se activen las palancas de valor, mayor será la parte que se refleje en el precio final de la operación. - Un carve-out no exige tácticas especializadas y relevos bien entrenados
Los carve-outs no son Business as Usual. Requieren desarrollar con antelación una capacidad de ejecución específica. Decidir si escindir, vender o sacar a bolsa es una decisión estratégica que necesita herramientas propias. La verdadera ventaja competitiva está en ser capaz de desplegar esta capacidad sin dejar de ejecutar la operativa habitual del negocio.
La mayoría de los artículos sobre carve-outs se centran en dónde fallan los equipos o en explicar la normativa contable aplicable. En esta serie queremos romper esa tendencia y poner el foco en el cómo: en las decisiones, capacidades y secuenciación que convierten un carve-out en una operación de alto rendimiento.
Ganar el relevo del carve-out
Diseñando, ejecutando y ganando carve-outs en Consumo e Industria.
Javier Rodríguez González
Socio responsable global de Estrategia y responsable de Strategy & Value Creation en España
KPMG en España
Factores globales que impulsan los carve-outs
Casi un tercio del volumen global de transacciones corresponde a carve-outs, y esta proporción continúa en aumento.
1 KPMG Analysis; Dealogic
2 Forrester
El auge de los carve-outs
Los carve-outs están superando el ritmo del mercado global de fusiones y adquisiciones y ya representan casi una de cada tres operaciones a nivel mundial. Las desinversiones de compañías cotizadas registraron un crecimiento anual compuesto cercano al 8,5 % entre 2022 y 2024, y un aumento del 16,3 % entre 2023 y 2024, incluso en un contexto en el que la actividad total de M&A se mantuvo estable¹. Más recientemente, las escisiones corporativas y las salidas a bolsa de negocios independientes han aportado un nuevo impulso a la reorganización de carteras.
A pesar de la presión que atraviesa el mercado global de transacciones, los carve-outs resultan cada vez más atractivos para los compradores que buscan acceder a activos infravalorados y/o infrafinanciados, con un claro potencial para desbloquear nuevas oportunidades de creación de valor.
Los carve-outs son complejos: sin una planificación temprana, el valor se erosiona
La complejidad inherente a los carve-outs hace que, en muchos casos, los vendedores pierdan el foco en la creación de valor. En nuestra experiencia, la creación de valor debe integrarse desde el inicio del proceso. En este informe explicamos cómo hacerlo.
Un carve-out implica un elevado nivel de complejidad tanto a nivel funcional como estructural. A diferencia de la venta de una filial independiente, en este tipo de operaciones es necesario deshacer estructuras compartidas, incluidos sistemas, equipos humanos y contratos.
En última instancia, algunos de los carve-outs más exitosos son aquellos en los que las complejidades y las oportunidades de creación de valor se identifican y abordan desde las primeras fases del proceso, con independencia del enfoque o modelo de ejecución elegido.