El I Observatorio de la financiación del sector promotor, elaborado por Urbanitae y KPMG, revela que la inversión en promoción inmobiliaria en España superará los 50.000 millones de euros en 2030, impulsada por el crecimiento de la inversión alternativa, que podría alcanzar el 37% del total.
Existen diferentes inversores alternativos como pueden ser Family Offices, Fondos de Inversión, Gestoras de Activos o Plataformas de crowdfunding que a través de fórmulas de equity o deuda se consolidan como complemento clave a la banca tradicional, aportando flexibilidad y facilitando el desarrollo de proyectos innovadores.
El informe destaca la transformación del sector ante retos como la escasez de vivienda asequible, los largos plazos urbanísticos y la falta de mano de obra cualificada. Además, compara la situación española con mercados como Reino Unido y EE UU, donde la financiación alternativa ya representa hasta el 50%.