Por: Iván Torres, Director de Asesoría de KPMG República Dominicana
Los resultados de los proyectos de transformación tecnológica no siempre reflejan el impacto estratégico esperado. Esto obliga a cuestionar por qué tantos esfuerzos no alcanzan el valor proyectado y si las organizaciones están realmente preparadas para evolucionar.
La transformación empresarial se ha vuelto una necesidad ineludible en un entorno marcado por disrupción tecnológica y una presión competitiva creciente. Con frecuencia, estos procesos comienzan con la implementación de iniciativas tecnológicas que rápidamente se vuelven complejas y retadoras; sin embargo, una proporción significativa termina generando sobrecostos, retrasos y resultados por debajo de las expectativas. Ello revela un problema más profundo: seguimos cometiendo los mismos errores.