El sistema financiero chileno tiene las condiciones para seguir siendo una referencia en la región. Preservarlas no depende de sumar nuevas normas, sino de cerrar la brecha entre lo que el marco regulatorio exige y la capacidad real con que las instituciones lo ejecutan. Ese es, hoy, el desafío más relevante.
La autoridad compartió una agenda regulatoria basada en principios, proporcional al riesgo y con foco en el desarrollo del mercado. Desde la industria se comentó que el ritmo de la regulación debiera ponerse al día con un mercado que ya cambió.
La publicación destaca los factores tecnológicos, regulatorios y geopolíticos que aumentan los riesgos y hacen que la seguridad sea esencial para la estrategia.