El entendimiento que tiene la Alta Dirección sobre la sostenibilidad, así como sus riesgos y oportunidades son cada vez más relevantes, gracias, en gran medida, al fortalecimiento de las normativas y requisitos obligatorios con respecto a divulgar información ambiental, social y de gobierno corporativo (ASG).
Si bien algunas industrias han logrado avances más significativos que otras, los riesgos y oportunidades asociados con la sostenibilidad aún no se incorporan de manera sistemática y confiable en los modelos financieros ni en los procesos de toma de decisiones. Como consecuencia, el desarrollo de programas para su implementación puede no superar la evaluación del caso de negocio, aun cuando, al considerar todos los factores relevantes, se genere un retorno de inversión (ROI, por sus siglas en inglés) con beneficios comerciales.
¿Por qué la sostenibilidad aún no se integra de manera significativa en los modelos financieros? Una de las posibles respuestas responde a la falta de un enfoque comúnmente aceptado para traducir los riesgos y oportunidades relacionados con la sostenibilidad en la planeación financiera y el valor de la empresa, pues las metodologías de cuantificación existentes suelen ser fragmentadas e inconsistentes.