La inversión en inteligencia artificial (IA) se está acelerando, pero el valor para las empresas sigue siendo desigual. La forma en que las organizaciones alineen sus modelos operativos, el gobierno corporativo y la preparación de su fuerza laboral definirá la siguiente etapa de ventaja competitiva.
El primer Global AI Pulse de KPMG se basa en los conocimientos de más de 2,100 líderes senior en 20 países, territorios y jurisdicciones, para comprender cómo las compañías están transitando la siguiente fase de la IA. Lo que emerge no es una cuestión de ambición, sino de capacidad.
Para muchas empresas, el reto reside en orquestar la IA en toda la organización, integrar sistemas, alinear flujos de trabajo y habilitar una ejecución coordinada a gran escala.