KPMG Global AI Pulse clasifica a las organizaciones participantes entre aquellas que están en fase con proyectos piloto y aquellas que han implementado agentes de inteligencia artificial (IA) a gran escala y ya generan valor empresarial real, denominándolas “líderes en IA”. A nivel global, solo 11% ha logrado convertir esa inversión en IA en valor empresarial tangible (15% en México), al obtener ventajas competitivas mediante el despliegue de agentes, la expansión a todas las funciones y la coordinación con los flujos de trabajo.
La IA aporta valor, pero solo para quienes la utilizan a gran escala
Aunque la adopción de agentes de IA continúa aumentando a nivel global, solo un grupo reducido de “líderes globales en IA” está obteniendo beneficios contundentes: 82% afirma recibir un valor empresarial significativo, frente a 62% que se encuentra en fases iniciales. Esta diferencia no es solo de madurez, sino de desempeño, impulsada por compañías que integran la IA en su transformación empresarial y en sus modelos operativos existentes.
Las empresas líderes globales también destacan por la forma en que implementan y utilizan los agentes de IA en funciones clave, particularmente en tecnología y tecnologías de la información (TI; 66%), para acelerar el desarrollo de código; en operaciones (55%), para coordinar los flujos de trabajo de la cadena de suministro; y en marketing y ventas (43%), para impulsar experiencias personalizadas para los clientes.
En conjunto, las organizaciones globales integran los agentes de manera más profunda para coordinar el trabajo entre funciones, orientar la toma de decisiones, generar información a nivel organizacional y detectar problemas de manera oportuna, superando a organizaciones en fases piloto en TI (75% de empresas líderes vs. 64% de compañías en fases piloto), operaciones (64% vs. 55%) y marketing (49% vs. 43%).
La IA escala con tecnología, pero crea valor con personas y confianza
El valor de la IA no depende únicamente de la tecnología, sino de las personas. Las compañías a nivel global que invierten en fortalecer a su fuerza laboral son casi cuatro veces más propensas a generar valor empresarial significativo (77% vs. 20%) en cuanto a productividad, optimización de costos, crecimiento y toma de decisiones.
Al respecto, las organizaciones líderes globales en IA reconocen que esto va más allá de la capacitación tradicional y están redefiniendo su estrategia de talento mediante la contratación de perfiles especializados en IA (66% vs. 53%), la incorporación de personal altamente especializado (36% vs. 29%) y la implementación de programas de formación con agentes de IA (54% vs. 39%).
Al mismo tiempo, la integración de estos agentes en el trabajo cotidiano está transformando el perfil del talento, especialmente en los puestos de nivel inicial. El éxito en la era de la IA ya no se define únicamente por habilidades técnicas, sino también por capacidades humanas como el pensamiento crítico y la resolución de problemas (49% Global, 48% México), la adaptabilidad y el aprendizaje continuo (52% Global, 50% México), así como el pensamiento creativo y estratégico (41% Global, 40% México).
La madurez en IA transforma el riesgo en una capacidad gestionable
El nivel de madurez en IA está estrechamente vinculado con la capacidad de ampliar la gobernanza junto con la tecnología, lo que permite a las empresas avanzar con mayor rapidez y operar a gran escala.
A nivel global, 75% de las organizaciones expresan inquietudes relacionadas con la seguridad de los datos, la privacidad y los riesgos; sin embargo, la manera de gestionarlos depende del nivel de madurez: solo 20% en fase experimental se sienten seguras frente a estos riesgos, en comparación con 49% de las líderes en IA.
En este escenario, conforme la IA se integra en las operaciones, las preocupaciones de las y los líderes se centran en la escalabilidad, la calidad e integración de los datos, las exigencias de gobierno y sostenibilidad, así como el aumento de la competencia por parte de los nuevos participantes especializados en IA.