En un entorno empresarial cada vez más dinámico y regulado, los consejos y comités de auditoría enfrentan el desafío de garantizar que sus organizaciones operen con transparencia, integridad y resiliencia. Para lograrlo, contar con una gestión integral de riesgos es una labor crucial que permite proteger los activos, generar confianza entre inversionistas y grupos de interés, con el fin de asegurar la sostenibilidad del negocio a largo plazo.
En este contexto, los sistemas de gobierno, riesgo y cumplimiento (GRC) emergen como aliados estratégicos, ya que permiten integrar información confiable, fortalecer los controles internos y facilitar la toma de decisiones informadas, tanto a nivel estratégico como operativo.