La auditoría externa es un pilar fundamental para preservar la confianza en los mercados financieros. Su calidad y rigor técnico son esenciales, ya que inversionistas, reguladores y otros grupos de interés dependen de la exactitud de los reportes.
En este sentido, los estándares establecidos por el PCAOB buscan garantizar procesos sólidos frente a riesgos emergentes como fraudes internos, ciberseguridad y nuevas tecnologías. La supervisión de estas prácticas resulta clave para asegurar la transparencia, la confianza del mercado y el fortalecimiento del buen gobierno corporativo.