La adopción de inteligencia artificial (IA) y de inteligencia artificial generativa (IAGen) representa una de las transformaciones tecnológicas más disruptivas de la última década.
Estas herramientas, más allá de generar contenido de forma autónoma, redefinen la toma de decisiones, el análisis de datos, la automatización y la interacción con clientes, por lo que resulta crucial que el Comité de Auditoría asuma un papel estratégico de supervisión en cuanto a la confiabilidad de la información financiera, el cumplimiento regulatorio y la efectividad de los controles internos, garantizando así una gestión de riesgos sólida en un entorno empresarial cada vez más complejo.