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      La tecnología avanza a una velocidad sin precedentes, desbloqueando nuevas oportunidades de crecimiento, pero al mismo tiempo, intensificando el riesgo cibernético. Actualmente, las organizaciones enfrentan un panorama de amenazas más amplio y complejo, marcado por la inteligencia artificial (IA), la geopolítica, las presiones regulatorias, la disrupción de la cadena de suministro, las identidades no humanas, la hiperconectividad y la inminente llegada del descifrado cuántico. Para el liderazgo en ciberseguridad, el reto ya no es solo proteger a la empresa, sino fortalecer la resiliencia mientras se habilita la innovación a gran escala, en un entorno con una superficie de ataque digital y operativa en constante expansión.

      Cybersecurity considerations 2026 explora ocho aspectos clave que el liderazgo debe priorizar, a medida que la ciberseguridad se consolida como un elemento central para la resiliencia empresarial y la innovación. El informe busca ayudar a la Dirección de Seguridad de la Información (CISO) y a la Alta Dirección a navegar un entorno de riesgos en rápida evolución, al tiempo que impulsa la adopción de IA y otras tecnologías transformadoras para fortalecer el crecimiento, la resiliencia y la ventaja competitiva.

      Con base en las perspectivas de más de 20 líderes en ciberseguridad de KPMG a nivel global, así como en la visión de la Alta Dirección de diversas empresas como Google, Microsoft, Palo Alto Networks y ServiceNow, el informe reúne los hallazgos derivados de encuestas globales y regionales de KPMG. En un contexto de creciente incertidumbre, Cybersecurity considerations 2026 subraya el papel cada vez más estratégico del CISO, no solo en la gestión de riesgos, sino en la transformación de las amenazas cibernéticas en un catalizador de confianza, resiliencia y desempeño organizacional sólido.


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      Cybersecurity considerations 2026

      Construir confianza y habilitar la innovación en un entorno dinámico

      Ocho consideraciones clave de ciberseguridad en 2026

      • Preparación del talento para la seguridad autónoma

        A medida que la seguridad se automatiza, los agentes asumen tareas cada vez más complejas, basadas en la inteligencia, en los centros de operaciones de seguridad (SOC, por sus siglas en inglés), en la gestión de riesgos y cumplimiento, y en la administración de identidades. Al respecto, es importante destacar que la seguridad autónoma desempeña un papel fundamental en la identificación y monitoreo de la actividad de identidades no humanas.

      • Navegar la geopolítica mediante resiliencia y cumplimiento

        Tanto las defensas digitales como los activos físicos están expuestos a posibles ataques de actores estatales. Las organizaciones deben evaluar estos riesgos y aprovechar la IA, la automatización y la analítica para agilizar controles, acelerar la obtención de evidencia y fortalecer el cumplimiento normativo.

      • Protección de sistemas de IA

        A medida que la IA se integra profundamente en las operaciones empresariales, su seguridad está emergiendo como una prioridad crítica. Proteger estos sistemas ya no solo es un reto técnico, sino un imperativo estratégico vinculado con el cumplimiento, la confianza y la resiliencia operativa.

      • Gestión de identidades no humanas

        En entornos cada vez más digitalizados y automatizados, las identidades no humanas, como los agentes de IA, cuentas de servicio y acreditaciones de máquina, ya superan en número a los usuarios humanos. Por ello, las organizaciones deben replantear la gobernanza de dichas identidades para abarcar todo el ciclo de vida, tanto de los actores humanos como de las máquinas.

      • Habilitar la hiperconectividad confiable de TI y TO

        Los sensores integrados, dispositivos IoT (internet de las cosas) y entornos interconectados se están volviendo habituales, por lo que resulta fundamental asegurar que estos sistemas cuenten con una arquitectura de flexible, claridad de propiedad y capacidades de monitoreo que abarquen tanto el entorno físico como el digital.

      • Transición hacia la criptografía poscuántica

        La adopción de criptografía poscuántica (PQC, por sus siglas en inglés) continúa avanzando a nivel global y su implementación resulta cada vez más inevitable. Al respecto, diversos países están emitiendo lineamientos y regulaciones para migrar los esquemas de cifrado con el fin de administrar el riesgo cibernético cuántico. Esto proceso representa un reto significativo y, en sectores como el financiero y el de defensa, podría tener implicaciones críticas.

      • Proteger la cadena de suministro mediante detección y respuesta

        La complejidad de las cadenas de suministro actuales incrementa significativamente la superficie de ataque digital, mediante el uso de IA y múltiples dispositivos IoT. Por ello, las organizaciones deben fortalecer el alcance de la gestión de riesgos de terceros mediante la supervisión continua a fin de mantener la resiliencia operativa.

      • Ampliación del papel e influencia del CISO

        Las responsabilidades del CISO continúan ampliándose a medida que la seguridad se integra cada vez más en el negocio y las operaciones, integrando cada vez más los ámbitos cibernético y físico. Al mismo tiempo, los CISO deben gestionar tanto las oportunidades como los riesgos derivados de la adopción acelerada de la IA.


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      Contacto

      Rommel García

      Socio de Asesoría en Ciberseguridad

      KPMG México