La disrupción, la volatilidad y la incertidumbre del entorno actual, impulsadas por transformaciones geopolíticas y el acelerado avance tecnológico, están configurando un escenario de cambios sin precedentes por su magnitud y complejidad, con implicaciones directas en las perspectivas de crecimiento económico y en la estabilidad de los mercados.
Factores como las tensiones comerciales, las presiones inflacionarias y la evolución de tendencias estructurales, incluyendo la inteligencia artificial generativa (IAGen), están ampliando la agenda del Consejo de Administración, para el cual fortalecer la gestión de riesgos, la resiliencia y la toma de decisiones estratégicas es prioritario.