Por: Alfredo Cobix, Socio Líder de Fusiones y Adquisiciones (M&A) de la Práctica de Impuestos y Legal de KPMG México
A medida que las tensiones geopolíticas e incertidumbres económicas remodelan los mercados mundiales, América Latina se perfila como un destino resiliente con atractivas oportunidades de inversión. En este contexto, México destaca por su dinamismo y relevancia en el mercado de fusiones y adquisiciones (M&A, por sus siglas en inglés).
Sin duda, el entorno actual exige un entendimiento profundo de los aspectos fiscales que impactan las inversiones y adquisiciones en la región. Factores como las particularidades de cada jurisdicción, los riesgos asociados y los retos comunes a las transacciones en América Latina son determinantes para diseñar estrategias que permitan maximizar el crecimiento y minimizar las contingencias fiscales.
Durante los últimos años, los mercados de M&A enfrentaron una notable desaceleración; sin embargo, al entrar en 2024 surgieron señales de estabilización, particularmente en el entorno de las tasas de interés.
Para 2025, el panorama era más alentador debido a la existencia de capital disponible que el público inversionista buscaba movilizar; la estabilidad prolongada en las tasas de interés, y la reducción de la incertidumbre regulatoria en economías clave. No obstante, se han presentado desafíos significativos como la volatilidad en torno al comercio y los aranceles, lo que ha dificultado que compradores y vendedores alcancen acuerdos sólidos sobre los términos económicos de las transacciones y, en consecuencia, sobre la valuación de los negocios.
Particularmente en México, al momento de planear una inversión, surge una pregunta clave: ¿es más conveniente adquirir acciones o activos? Esta decisión depende de diversos factores, como el tipo de negocio y los objetivos del inversionista. A saber, anteriormente, adquirir acciones era la práctica más común; sin embargo, en los últimos años es cada vez más frecuente que se opte por la adquisición de activos.
Uno de los elementos decisivos es el tratamiento del impuesto al valor agregado (IVA), ya que, a diferencia de la compra de acciones, la adquisición de activos genera, en principio, una tasa de 16%, aspecto que cobra especial relevancia cuando el valor del negocio incorpora una porción significativa de plusvalía. Al respecto, en México, esta plusvalía no es deducible y, en consecuencia, el IVA relacionado tampoco sería acreditable, lo cual puede afectar la rentabilidad esperada de la operación.
Otra decisión importante es la forma de financiar la inversión. Si se opta por una aportación de capital, generalmente no se presentan complicaciones fiscales adicionales; sin embargo, cuando se busca adquirir deuda para financiar la compra, es necesario analizar cuidadosamente la deducibilidad de los pagos de intereses que se generen.
En conclusión, diseñar estructuras fiscales eficientes y sólidas no solo contribuye a mitigar riesgos, sino que también resulta clave para aprovechar las oportunidades actuales que ofrecen los mercados resilientes en México y América Latina, los cuales son cada vez más relevantes en el panorama global de M&A.