¿Cómo puede una empresa protegerse de posibles daños reputacionales y financieros derivados de sus relaciones con terceros?
¿Cómo la debida diligencia de integridad de terceros puede aportar a la sostenibilidad del negocio?
¿Cómo puede una empresa protegerse de posibles daños reputacionales y financieros derivados de sus relaciones con terceros?
¿Cómo la debida diligencia de integridad de terceros puede aportar a la sostenibilidad del negocio?
Una supervisión inadecuada de terceros puede ocasionar pérdidas financieras, daños reputacionales o incluso interrupciones operativas. Por ello, es fundamental que las compañías realicen una evaluación exhaustiva de los riesgos que cada tercero representa.
La inteligencia corporativa, también conocida como debida diligencia de integridad (DDI), es fundamental para una gestión avanzada de riesgos en relaciones con terceros, ya que ofrece un enfoque general que coadyuva en la toma de decisiones informadas y estratégicas para preservar tanto la reputación como los recursos financieros de las empresas.
Contar con la asesoría de un tercero calificado ayuda a revelar factores y señales de alerta que podrían afectar a la organización, su administración y sus accionistas. En entornos con altos índices de inseguridad o en mercados desconocidos, la inteligencia corporativa ayuda a comprender determinados contextos sociopolíticos, historiales legales y reputacionales de los terceros involucrados.
A través de un análisis de información pública, es posible obtener una perspectiva precisa y confiable en cualquier etapa del ciclo de vida de una transacción. Esta asesoría es indispensable para aquellas organizaciones que buscan consolidar su posición en el mercado, preparando cada movimiento con la certeza de estar respaldadas por datos comprobados.
El acceso a información precisa y detallada sobre colaboradores externos y potenciales socios comerciales permite a las y los líderes tomar decisiones estratégicas con fundamentos sólidos, reduciendo la incertidumbre, elevando la confianza en los procesos de negocio y alineando las acciones con los objetivos corporativos.
Al explorar y abordar factores de riesgo, las empresas pueden evitar asociaciones perjudiciales que impacten en su imagen pública. Este enfoque no solo protege su reputación, sino que también fortalece su posición en el mercado, permitiéndoles operar de manera continua y sin interrupciones.
En regiones y sectores de alto riesgo, la inteligencia corporativa permite comprender mejor los contextos sociopolíticos, así como los historiales legales y reputacionales de los terceros implicados. Esta visión profunda ayuda a la empresa a adaptarse a los cambios del entorno y a anticiparse a ellos, garantizando su sostenibilidad a largo plazo.
Al anticipar y prevenir conflictos potenciales en las relaciones con terceros, las empresas pueden asegurar una operación fluida y eficiente. Esto reduce interrupciones que podrían generar pérdidas financieras y les permite mantener el enfoque en su crecimiento y desarrollo.
En ciertos mercados, la información pública es limitada o difícil de obtener. Por ello, contar con asesoría externa especializada puede brindar la experiencia necesaria para superar estos desafíos, proporcionando perspectivas valiosas que permiten tomar decisiones más informadas y adaptadas a las realidades locales.
La naturaleza dinámica de la información sobre terceros exige un monitoreo continuo y actualizaciones frecuentes para mantener su relevancia y precisión. Esta vigilancia permite a la empresa responder rápidamente a cualquier cambio y mantener sus evaluaciones alineadas con la realidad del entorno.
Cada mercado tiene particularidades únicas con complejidades políticas y regulatorias que requieren experiencia y recursos especializados. En este sentido, la asesoría externa puede ofrecer el soporte necesario para navegar estos contextos con éxito y maximizar las oportunidades internacionales.
La debida diligencia en materia de integridad respecto a terceros y nuevos socios comerciales apoya a las empresas a aprovechar oportunidades de expansión de manera segura, evitando riesgos desconocidos y asegurando que sus inversiones estén protegidas.
Identificar y adoptar buenas prácticas de terceros puede inspirar mejoras e innovaciones dentro de la organización. Este intercambio de conocimiento enriquece la operación y facilita una evolución constante, manteniéndola relevante y competitiva en el mercado actual.
El valor estimado que alcanzará el sector de inteligencia corporativa para 2030 es de USD 54,000 millones.[1]
33% de las grandes empresas utilizaron la inteligencia corporativa para la toma de decisiones en 2023.[2]
[1] Business Intelligence Market, 2023-2030, Fortune Business Insights, 2024.
[2] Business Intelligence Market Report – Growth & Demand 2023-2033, Future Market Insights, 2024.
En un entorno empresarial cada vez más complejo y globalizado, la capacidad de una organización para identificar, evaluar y gestionar sus relaciones con terceros es clave para asegurar su éxito sostenible.
Adoptar la inteligencia corporativa más que una medida de precaución es una inversión estratégica que impulsa la sostenibilidad y el éxito de la organización. En este contexto, contar con información detallada y actualizada sobre socios y proveedores permite a las empresas prepararse mejor para enfrentar y superar los retos del panorama actual.
Nuestros servicios:
KPMG México puede brindarle asesoría en el uso eficiente de inteligencia corporativa al ofrecer servicios especializados como:
Contacte a nuestros especialistas para recibir una asesoría especializada en inteligencia corporativa y fortalecer la toma de decisiones estratégicas de su empresa.