En entrevista con José Alberto Mejía, Socio Líder de Impuestos Corporativos de las oficinas Tijuana y Mexicali de KPMG México.
Desde hace algunos años el cumplimiento fiscal se ha vuelto cada vez más digital; sin embargo, a partir de 2026 hay un cambio importante en comercio exterior. Ahora, las empresas que importan o exportan deben integrar y enviar un expediente electrónico con distintos documentos que respalden el valor de sus operaciones.
Esto implica más controles, mayor cuidado en la información que se reporta y el uso de herramientas tecnológicas más robustas. En pocas palabras, se vuelve un proceso que obliga a las empresas a estar mejor preparadas para evitar errores y posibles sanciones.