La adopción de iniciativas tecnológicas, particularmente de inteligencia artificial (IA), exige un enfoque integral que alinee la estrategia del negocio con capacidades sólidas de seguridad y gobernanza; sin embargo, la velocidad de evolución de estas tecnologías suele superar la capacidad de adaptación de los modelos tradicionales, generando brechas que comprometen su efectividad.
En este contexto, las organizaciones deben fortalecer una gobernanza coordinada, con funciones claramente definidas y una colaboración estrecha entre las áreas de tecnología, seguridad y negocio para gestionar los riesgos de manera proactiva y promover una adopción de la IA confiable, responsable y sostenible.