En entrevista con Jesús Robles, Socio de Comercio Internacional y Aduanas de KPMG México.
En 2026, el T-MEC entra en su primera revisión obligatoria, un mecanismo inusual que permite evaluar su continuidad y posibles ajustes. Aunque se anticipa su renovación, el proceso abre la puerta a cambios relevantes, especialmente en las reglas de origen. Un posible endurecimiento de estas reglas podría impactar significativamente al sector de bienes de consumo en México, al obligar a modificar cadenas de suministro y generar presiones de costos que eventualmente se trasladarían al consumidor.