Por: Jesús Luna, Socio Líder de Private Enterprise de KPMG México, y Diego Bojórquez, Gerente de Innovación en KPMG Ignition México
Desde la crisis de 2008, las organizaciones realizaron esfuerzos para lograr una recuperación económica, lo que llevó a los bancos centrales de economías mundiales a fomentar una estrategia favorable que impulsara la recuperación.
Lo anterior permitió que, durante más de diez años, empresas de todos los tamaños gozaran de un entorno de bajas tasas de interés, altas valuaciones financieras y un crecimiento acelerado; sin embargo, el entorno económico y financiero presentó un giro importante en los últimos años.
La crisis originada por la pandemia, así como los cambios en la política monetaria y los temas geopolíticos, detonaron, entre otros aspectos, una alta inflación, la cual condujo al aumento agresivo de las tasas de interés hacia finales de 2022.
Estos eventos han obligado a las y los líderes de empresas familiares y startups a replantear sus modelos operativos y de negocio, procurando un enfoque que no solo se refleje en el aumento de sus ventas, presencia y rentabilidad, sino también en la consideración de cinco temas críticos que ayudan a impulsar y consolidar el crecimiento sostenible de sus operaciones: