Saltar al contenido principal


      El mercado de private equity (PE) está atravesando un punto de inflexión, marcado por mayores costos de capital, presión sobre los márgenes, ventanas de salida más largas y una mayor demanda de eficiencia operativa.

      En este escenario, es esencial adoptar un enfoque disciplinado y basado en datos con una ejecución integrada a lo largo de todo el ciclo de inversión.

      Estos y otros hallazgos forman parte del informe “Generando Valor en Private Equity” (“Value Creation in Private Equity”), elaborado por KPMG y que contó con la participación de más de 500 líderes de la industria.

      El estudio indica que, con ciclos de tenencia más largos y presiones sobre la liquidez, las empresas de PE deberán aumentar la previsibilidad de los retornos y maximizar el desempeño operativo de sus activos.

      Los factores clave relevantes incluyen:


      La necesidad de capturar el alfa operacional con mayor precisión.

      El fortalecimiento de las estrategias de gestión del cambio.

      La creciente demanda de gobernanza, datos confiables y ejecución disciplinada.

      Las presiones macroeconómicas que influyen en el costo del capital, los precios y el riesgo.

      Y una mayor competencia por oportunidades de valor diferenciadas.


      La encuesta revela que las empresas que integran datos, gobernanza y ejecución están mejor posicionadas en este nuevo entorno.



      Datos que actualmente afectan al private equity:

      Contracción global en la recaudación de fondos entre 2021 y 2025.

      Más de 3 billones de dólares en activos están estancados en el pipeline de salida.

      Período mediano de holding superior a seis años.

      Continuidad de los fondos (continuation funds) como solución temporal.



      ¿Cuáles son los principales retos?

      A pesar de su maduración, el sector enfrenta varios desafíos estructurales que limitan su potencial de creación de valor:

      • Dificultad para transformar datos dispersos en inteligencia procesable.
      • Procesos de transformación ejecutados de forma fragmentada.
      • Falta de integración entre la tesis de inversión, la gestión operativa y la estrategia de salida.
      • Estructuras de talento que no están a la altura del nivel actual de complejidad.
      • Presiones para escalar la gobernanza, el cumplimiento y la eficiencia al mismo tiempo.

      Estos desafíos refuerzan la necesidad de nuevas habilidades y enfoques integrados.



      ¿Cómo puede ayudar un enfoque estructurado?

      Un enfoque estructurado para la creación de valor en este sector permite:

      • Mayor resiliencia en ciclos de mercado adversos.
      • Acelerar el desempeño de las empresas receptoras de inversiones.
      • Riesgo reducido y mayor previsibilidad de márgenes.
      • Escalabilidad operacional y financiera .
      • Aumento de la competitividad de las carteras.

      Contar con aliados que combinen experiencia técnica, visión estratégica y ejecución rigurosa es esencial para maximizar el valor e impulsar retornos sostenibles.

      Además, en un entorno más complejo, competitivo y basado en datos, es esencial tener claro que las empresas de private equity deben evolucionar desde un modelo centrado en la selección de activos a una disciplina continua de transformación operativa.



      Value Creation in Private Equity

      Un informe de KPMG destaca los desafíos y las estrategias para lograr eficiencia, reducción de riesgos y mayor rentabilidad en el sector.