La transición energética continúa avanzando de manera rápida pero desordenada. Esta es la principal conclusión de la edición 2025 del Statistical Review of World Energy, elaborada por KPMG, el Energy Institute y Kearney.
El estudio muestra que la demanda mundial de energía continúa creciendo, impulsada por factores como la reindustrialización, la seguridad energética y los intereses geopolíticos. Sin embargo, el ritmo de adopción de fuentes de energía limpia aún dista mucho del necesario para cumplir con los objetivos climáticos establecidos en foros como la COP28.
Sin embargo, el informe revela avances significativos en el uso de energías renovables en la región, así como algunas vulnerabilidades que son características del entorno global.
El crecimiento de las importaciones de gas natural, el estancamiento en la capacidad de refinación y la ausencia de una política energética industrial robusta son señales de que la transición energética también enfrenta obstáculos importantes.