Internet pone al alcance una enorme cantidad de información, recursos educativos y espacios para la creatividad. Sin embargo, no todo el contenido disponible es confiable o apropiado.
Cada actividad que realizamos en línea deja una huella digital. Por ello, es importante que niños y adolescentes comprendan cómo proteger su privacidad, evaluar la información que encuentran y tomar decisiones responsables mientras navegan.