La IA se convirtió en un elemento central de la transformación tributaria. Entre los entrevistados globales, el 41% muestra un fuerte interés por soluciones de IA específicas para impuestos.
Los principales casos de uso incluyen extracción y clasificación de datos, análisis y modelado de escenarios, revisión de documentos y apoyo a las actividades de compliance. Sin embargo, en la mayoría de las organizaciones, la tecnología aún está restringida a tareas aisladas, sin integración de punta a punta en los procesos tributarios.
Datos incompletos o de baja calidad, sistemas fragmentados, taxonomías débiles, limitaciones de gobernanza y preocupaciones sobre explicabilidad y control dificultan la ampliación del uso de la IA.
A nivel global, las organizaciones líderes tienen 20 veces más probabilidades de contar con datos tributarios de alta calidad y bien gobernados para análisis habilitados por IA, y nueve veces más probabilidades de reportar alto valor generado por la IA agéntica.
Estas organizaciones tratan la IA como una capacidad sustentada en datos robustos, flujos de trabajo integrados, gobernanza clara y supervisión humana, y no simplemente como una herramienta más.