Por: Tom McGinness, Partner, Global Leader, KPMG Private Enterprise Family Business Centre of Excellence, KPMG International

A partir de la inesperada llegada de la pandemia COVID-19, muchas empresas familiares se encuentran en modo de supervivencia, mientras que otras pueden haber comenzado ya a mirar hacia el futuro, replanteando sus modelos operativos.

La tendencia en las empresas familiares a mantenerse unidas en tiempos de crisis las mantiene en una buena posición para resistir la situación actual, pero a medida que el mundo se adapte a su nueva normalidad se abrirán oportunidades para que las empresas familiares continúen prosperando en un mundo posterior al COVID-19. Pero, ¿Por dónde empezar? A continuación, planteamos cinco preguntas para tener en cuenta al examinar la estrategia a largo plazo de su empresa familiar.

 

1.    ¿Cómo será mi mercado en un mundo posterior al COVID-19 y qué cambios llegaron para quedarse?

El contexto más amplio en el que opera su negocio podría haberse tornado irreconocible: sus competidores pueden haber dejado de operar o haberse movido hacia nuevas áreas de negocios y, al mismo tiempo, es probable que cambie el comportamiento del consumidor.

Como resultado, es posible que deba invertir en una renovación de su oferta de productos o servicios, o deba invertir en marketing, o incluso considerar adquisiciones de negocios complementarios para reforzar su oferta. En otras palabras, es necesario que reevalúe su negocio en profundidad. ¿Hay partes de lo que hace u ofrece su negocio a los clientes que comienzan a parecer menos esenciales? Y si es así, ¿con qué rapidez se pueden reconfigurar para generar un mejor propósito?

Con la misma visión puesta en el futuro, es importante mirar no solo lo que hace su negocio, sino también cómo se está manejando. La planeación de la sucesión es un tema prioritario para las empresas familiares en cualquier momento, pero especialmente en tiempos de crisis e incertidumbre. El impacto del COVID-19 ha hecho que muchas empresas familiares piensen más en la planeación de la sucesión y, en particular, en los diferentes roles que la próxima generación podría desempeñar para ayudar a dar forma al negocio en el futuro. Este período de cambio puede ser la oportunidad ideal para aportar nuevas perspectivas en cada área de su negocio, así como para fortalecer las relaciones internas fomentando la conversación y la participación de todos los miembros de la familia.

 

2.    ¿Cómo serán mis Estados Financieros, mi estructura de financiamiento y cómo podría ser necesario reformularlos?

El conjunto de medidas gubernamentales para las empresas representa el mayor programa de apoyo del que tengamos memoria y, sin duda, habrá sido crucial para la supervivencia de muchos en el corto plazo. Pero es importante pensar en los impactos a largo plazo de estas medidas, en particular, ¿qué cambios se necesitará hacer en los cronogramas de pago de préstamos, nóminas, contratos de proveedores, y más para asegurarse de que su flujo de caja sigue siendo adecuado en los próximos meses? Las postergaciones de créditos u otros pagos no son permanentes y, si no se planean adecuadamente, pueden causar más dolores de cabeza en el futuro.

Otra consideración para evaluar puede ser cómo el comportamiento de sus proveedores de financiamiento, inversionistas u otros interesados ha fortalecido, o debilitado, su relación con ellos. Nuestras alianzas son tan fuertes como su desempeño en tiempos de crisis, y es posible que sea hora de reconsiderar algunas de sus relaciones de negocios para garantizar que obtenga un apoyo confiable en el futuro. Una vez más, la comunicación abierta es primordial.

De manera similar, la situación actual ha hecho que muchas familias consideren la solidez de su gobierno familiar para gestionar los riesgos y tomar decisiones de inversión sobre el patrimonio de la familia. Tal vez haya llegado el momento de crear o actualizar una constitución familiar o estructurar un consejo familiar para proteger mejor el patrimonio familiar y reconfigurar esos mecanismos de contingencia que ayudarán tanto en el presente como en el futuro.

 

3.    ¿Qué riesgos se han manifestado en esta crisis y cómo puedo abordarlos?

Una cosa es segura, las últimas semanas han puesto a prueba a las empresas hasta sus límites, exponiendo sus fortalezas y debilidades como nunca. Es imperativo que las empresas consideren un panorama general de cómo pueden ser abordadas las debilidades. Por ejemplo, ¿su empresa depende demasiado de individuos particulares? ¿Está sobreexpuesta a geografías particulares o existen puntos vulnerables débiles en su cadena de suministro? ¿Su estructura de gobierno se mantuvo en pie ante un escrutinio intenso?

Por último, recuerde que debe pensar tanto en los grandes como en los pequeños: hable con su personal para averiguar los dolores de cabeza que esto les ha causado y empiece a pensar en soluciones a largo plazo desde todas las perspectivas. Aunque superar la crisis actual puede ser la victoria más evidente, preparar su negocio para el futuro es, sin lugar a duda, el premio mayor.

 

4.    ¿Qué he aprendido sobre la cultura de mi negocio? lo bueno, lo malo y lo feo

Muchas empresas familiares se centran en un propósito compartido que a su vez impulsa los valores de su empresa, y esto es a menudo muy importante para una empresa familiar. En tiempos de crisis y cambio esto se pone a prueba constantemente.

- ¿Se alineó su organización detrás de un propósito compartido y ¿cómo estos principios influyeron en las decisiones clave a través de la organización? Las familias deben reflexionar sobre si sus objetivos y su visión necesitan ser repensados, o si todavía están alineados y vigentes en todos los niveles del negocio.

Un desafío importante que enfrentan las empresas será mantener al personal comprometido y motivado, aunque en muchos casos estén operando a distancia. Las iniciativas y programas dirigidos a la motivación podrían haber estado basados principalmente en la interacción personal y ahora se podría requerir un cambio de imagen completo. Y aunque muchas de las decisiones operativas, que se toman a nivel directivo o superior pueden ser críticas, para el negocio es vital asegurarse de que los empleados estén informados a diario y que tanto la actividad principal, como las iniciativas de salud, seguridad y programas de formación sigan siendo relevantes y sean sostenidos tanto como sea posible. Después de todo, ellos son la parte fundamental del negocio, por lo que su bienestar es realmente importante.

 

5.    ¿En qué consiste el plan de acción para posicionar el negocio en una nueva realidad?

Por último, pero no menos importante, es la necesidad de invertir tiempo para convertir todas estas reflexiones y conversaciones en acciones concretas, preparando a la familia y al negocio para la nueva normalidad.

Tampoco tiene que ser un viaje en el que se embarque solo. Con la orientación y el apoyo adecuados, es posible salir del otro lado más fuerte y mejor preparado para enfrentar el mundo post COVID-19. Use el presente sabiamente para permitirse un futuro mejor.

En KPMG Private Enterprise entendemos las consecuencias potenciales de la situación sanitaria actual para las empresas privadas. Los invito a seguir nuestra serie regular de publicaciones para mantenerse informados sobre cómo el COVID-19 puede afectar su estrategia empresarial y operaciones. Por favor, póngase en contacto en cualquier momento con los asesores de KPMG Private Enterprise en Colombia para que lo orienten.

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