Entre los desafíos destacados por el estudio Intelligent industries - blueprints for creating value through AI-drive transformation, elaborado por KPMG, se incluyen: sistemas heredados obsoletos, prácticas laborales arraigadas, preocupaciones regulatorias, riesgos específicos asociados a la IA, y escasez de profesionales calificados.
El informe, basado en las respuestas de 1.390 tomadores de decisiones y entrevistas a diez profesionales de IA y ocho expertos del sector tecnológico y de regulación gubernamental e industrial, cubrió ocho sectores (bancos, energía, salud, manufacturas industriales, seguros, ciencias biológicas, comercio minorista y tecnología) y ocho mercados (Australia, China, Alemania, Reino Unido, Canadá, Francia, Japón y Estados Unidos).
En general, los ejecutivos reconocen que liberar todo el potencial de la IA requiere una revisión profunda de la estrategia, la cultura organizacional y las operaciones. La IA ya no es una tendencia emergente, sino una fuerza transformadora que está transformando las industrias a un ritmo muy rápido.
Asimismo, destacaron que la próxima evolución estará definida por la IA autónoma, que no solo responderá a comandos como lo hace la IA tradicional, sino que actuará deliberadamente para lograr un objetivo, transformándose en un “colaborador digital” con autonomía operativa.
Se espera que esta nueva tecnología redefina la experiencia de los clientes, aumente la eficiencia operativa e impulse la toma de decisiones. Las empresas líderes se están adelantando, invirtiendo ahora en IA autónoma para garantizar una ventaja competitiva.
Los datos muestran que la adopción efectiva de IA puede generar un valor significativo: operaciones optimizadas, mejor experiencia del cliente, decisiones basadas en datos, innovación acelerada y nuevas fuentes de ingresos.
Sin embargo, según los expertos entrevistados, este potencial sólo puede liberarse con un liderazgo visionario, planificación clara, inversiones disciplinadas, una estructura de datos madura y una cultura de empoderamiento.
Para apoyar a las organizaciones en este viaje, el estudio destaca las capacidades esenciales que una industria inteligente impulsada por IA y centrada en el cliente debe poseer. Este modelo abarca tres capas: